domingo, 18 de noviembre de 2012

Málaga y el gafe de mi cuñado

Sábado por la mañana, nos levantamos mi mujer y yo y vamos en busca de mi cuñado para ir a pasar el día a la capital de Málaga, o mejor dicho, de visita por IKEA y sus muebles GOLKSKRÖM (tienen más consonantes que vocales). Vivimos aproximadamente a una hora, con lo que es imprescindible coger el coche.

El tiempo por el camino es irregular, varias tormentas no quieren que lleguemos a nuestro destino. A pocos kilómetros de llegar el cielo estaba medio despejado con lo que no suponíamos nada de lo que más tarde nos íbamos a encontrar.

Ya dentro de Málaga, en una de sus avenidas principales, comenzó a llover como yo nunca antes había visto. Fue cuestión de minutos que la calzada en sentido contrario se convirtiese en un río improvisado. Los vehículos que circulaban por nuestro carril no avanzaban y allí nos encontrábamos atrapados los tres, temiéndonos lo peor.

No podíamos tirar por ninguna parte, estaban cortando casi todos los accesos hacia el centro, y hacia atrás tampoco podíamos, al menos por los carriles en sentido contrario, así que tuvimos que acceder por el barrio de 'La palmilla', que para quien no lo conozca, se trata del barrio donde se junta la 'creme de la creme' de la ciudad. Esas familias con las puertas abiertas y sus palanganas preparadas para sacar agua de sus casas si fuera necesario.

Finalmente pudimos dar la vuelta y salir prácticamente por donde habíamos entrado. Lo de IKEA quedará para otro día. Ese día, como dice el eslogan, lo importante era volver.

No vuelvo a salir en invierno sin mirar previamente es estado meteorológico y en caso de que no sea muy favorable, no me llevo a mi cuñado. Es un poco gafe...