lunes, 27 de agosto de 2012

¿Bolso o saco?

Me encantan los aeropuertos, lo reconozco. En ellos vives experiencias de todo tipo. Coges aviones, los pierdes, se extravían maletas, algunos no tienen ni aviones ni vuelos...

Hay un momento que me emociona mas que ninguno y es el momento en el que pasas por el detector de metales. Sin ir mas lejos, hace unos meses viajé con mi tía. La pobre tuvo que pasar infinidad de veces por el control ya que pitaba una y otra vez. En primer lugar se quitó el cinturón, los pendientes, el reloj... nada, seguía pitando. Llegó la hora de revisarle el bolso.

-¿Que lleva en el bolso señora? ¿podría usted abrirlo?
- Claro majo.
- Esto es una navaja, esto no puede usted llevarlo aquí.
- Entonces ¿cómo pretende que pele la manzana que llevo?
- Nos quedamos con ella, por favor, siga sacando.
- Bien guapetón... cuatro bocadillos, tres yogures, seis camisetas, ocho pantalones, la tele de plasma...

Fue increíble ver todo lo que entraba en aquel minúsculo bolso. Después de quince minutos vaciando el bolso, se acordó ella de que tenía marcapasos. ¿No podías haberlo dicho antes?