lunes, 4 de junio de 2012

Pintando mi habitación

¡Bien! Ya soy un poquito mas feliz. Los jugadores de España ya pueden usar las redes sociales y es que hace unos días lo tenían completamente prohibido. Claro, de esta forma suprimen sus ganas de sexo y se pasan al cybersexo...
La tecnología avanza que da gusto y no solo por internet. Sin ir mas lejos, el otro día vi en un programa de estos que te venden de todo por la tele, un aparato que te barre todo el suelo automáticamente sin que uno haga nada. Yo lo vi y sin dudarlo llamé al teléfono que ponía y lo pedí. Gracias a que era uno de los cien primeros clientes, además del aparato, recibí junto al paquete un recogedor de mierda de animales. Tanta tecnología que anuncian y no son capaces de inventar algo para recogerla sin yo mover un solo músculo de mi cuerpo. Ni corto ni perezoso cogí este artilugio y lo deposite en la basura. Estaba dispuesto a usar con mi perro el cacharro que lo barre todo. Total, sólo me costó 160 euros... Acerqué al animal hasta el salón y le cerré las puertas. El pobre, viendo que no tenía otra alternativa, agachó el culo ¡y zurullo que te crió!. Esa era mi oportunidad perfecta para probar aquel circular chisme. Saqué al perro de la habitación, no sin antes felicitarlo, y puse aquello en marcha. Cerré la habitación y esperé el tiempo de ejecución del mismo. Lo puse en el modo mas elevado. Tras unos diez minutos finalizó y entré. Había pintado la habitación de marrón y el chisme estaba pegado en el techo.
Yo sin cortarme ni un ápice, volví a llamar al número anterior para devolver el paquete. alegando que venía defectuoso. Me dijeron que aquella llamada no les olía bien...
Y es que amigos/as, la tecnología es buena, pero no sirve para todo. Aun queda mucha mierda que limpiar a mano, sino que se lo digan a Rajoy con Bankia...