lunes, 7 de mayo de 2012

Día de la madre y garrafón

Ayer fue el día de las madres y no tuve tiempo de dedicarles una entradita, así que un día más tarde lo hago: ¡Felicidades mamás!, por soportarnos y por estar siempre ahí cuando se os necesita. 
Las madres siempre están ahí, para lo bueno y para lo malo. Que collejas mas buenas daban cuando salíamos de noche y llegábamos temprano a casa, las dos o las tres... de la tarde... Sin comer y sin tomar nada y con una marca de mano con anillo incluido de más en el cuello, a la cama a dormir la mona. Y yo no bebía, os lo juro, no bebía nada que no tuviera alcohol... Esas fiestas interminables, esos botellones... ¡y ahora no me acuerdo de nada!, culpa del agua, nunca del alcohol... ¡Que tiempos aquellos! Prefiero no acordarme de nada, no como ahora que cada vez que bebo algo me acuerdo de la madre que parió (a la que también felicito) al que hizo ese cóctel de garrafón en el banquete de bodas de mi hermano. Y es que ya lo dijo Rajoy, ¡Viva el vino!