viernes, 25 de mayo de 2012

El crepúsculo de mi enemigo

En este mundo hay gente muy mala, ¡vaya si la hay! Peleada con todo el mundo y creyéndose dioses sin serlo. Hay un dicho para esta gente que dice: El enemigo de mi enemigo... ¡es mi enemigo también!
Yo no me imagino la vida sin esta gente. ¡Que aburrido!. ¿Imagináis que todo el mundo fuésemos buenos? Inocentones, como Heidi: ¡Que bonitas las flores del campo!. Voy a salir un rato a verlas por que son preciosas y huelen muy bien... Heidi ¡por Dios!, la mayoría de la gente de tu edad se fuma eso...
Y si señores, en esta vida o espabilas o te espabilan. Vamos a dejar de ser buenos y vamos  a ser un poco como... por ejemplo... ¡el Dioni!. Mal ejemplo, bizcos no... Como como como... mmmmmm... ¡Urdangarín!, tantos años jugando con la pelota hasta que se llevó el pelotazo... o también monja, cambian niños por dinero, ¡que buen  negocio!. Menos mal que no lo intentaron con las niñas de Zapatero. En vez de dinero le habrían dado dos velas negras, o en su lugar la trilogía de Crepúsculo, que por cierto, ahora han sacado la trilogía Amanecer. Hasta que no lleguen por anochecer no pienso verla...